SuscripcionesContactoPublicidad Directorio Hemeroteca Mapa de sitio
PUEBLA  
 

El Rector: fortuna y traición

Alejandro Rodríguez A.
Sobre los pasillos del edificio Carolino se escriben dos historias: la primera, es la de una universidad pública con una crisis tal que si habláramos de una institución educativa privada o una empresa, sus números rojos la tendrían en banca rota, en quiebra total o incluso ya habría cerrado sus puertas.

 

 


Publicidad

La segunda historia es la de un rector que dejó muy lejos las condiciones de pobreza que vivió en su natal Poza Rica, Veracruz, pues hoy no sólo es fanático de los caballos de raza, sino que gusta de los viajes en avión privado cuyo número de serie es el NA478, el mismo avión modelo hawker siddley que siempre lo espera en uno de los hangares del aeropuerto de Toluca para llevarlo por igual a Miami que a Cancún o a Dallas, en los Estados Unidos.

Historias paralelas que nunca se cruzarán, pues mientras los pasivos de la BUAP -según su tesorero- ascienden a 2 mil 300 millones de pesos, la fortuna del ex líder de la Fundación Colosio del PRI es valuada hoy en más de 100 millones de pesos, pues ha trascendido que detenta -entre otras cosas- un par de universidades privadas incorporadas a la Autónoma de Puebla, un rancho de varias hectáreas en Valsequillo, más de un par de casas en la ciudad de Puebla, vehículos automotores de colección, condominios en distintos puntos turísticos y más de una docena de caballos de importación.

Una fortuna que se ha incrementado en poco tiempo y que continuará haciéndolo de la misma forma en que la BUAP irá decayendo en lo económico, pues hoy la Universidad pública poblana tiene estados financieros que la ponen en una situación tal, que en un plazo de 6 años se enfrentará a la posibilidad de no tener dinero ni para pagarle a sus trabajadores. Esto último lo aceptó y especificó el tesorero de la Universidad Autónoma de Puebla, Alfonso Esparza, durante una entrevista que concedió en su oficina a Contralínea.

Así, la máxima casa de estudios de Puebla vive no sólo con respiración artificial, sino también es protagonista de una extraña paradoja: mientras que sus arcas están vacías esperando que la Federación les aporte por lo menos 60 millones de pesos para poder pagar parte de lo se le debe a cerca de 200 proveedores, su rector, Enrique Agüera Ibáñez, vive muy lejos de ser el aquel estudiante universitario que vivió en el barrio de Analco, ese que un día integró el Partido Comunista y que un día también fue expulsado por traición.

¿EL AVION DEL RECTOR?

 

Marcado con el número de serie NA748TS, el avión modelo Hawker Siddley está guardado en uno de los hangares del aeropuerto de Toluca. Según consta en documentos en poder de Contralínea Puebla, este aeroplano de 8 plazas, cuyo costo es de 1 millón 900 mil dólares en el mercado, es utilizado con frecuencia por el rector Enrique Agüera Ibañez.

Piloteado por capitanes de apellido Luna y Rico, este avión particular está registrado ante la Federal Aviation Administration a nombre de Solomon Mark Trustee, con domicilio en el 901 S Federal Highway Ste 300 de Fort Lauderdale en Florida, Estados Unidos.

Según los reportes de vuelo de la nave, viajero frecuente resulta ser el rector de la UAP Enrique Agüera, quien parece haber adoptado como lugares de visita las ciudades de Dallas y Miami, en Estados Unidos, así como las playas de Cancún, en Quintana Roo.

Es a la ciudad de Dallas, Texas, a donde el rector acostumbra viajar en compañía de Alfonso Esparza, actual tesorero de la UAP. Según datos obtenidos por Contralínea Puebla, las fechas de vuelo de ambos coinciden siempre con los juegos de los Dallas Cowboys, equipo de la NFL de fútbol americano profesional en los Estados Unidos.

Resulta curioso el hecho de que según los registros del aeropuerto de Toluca, otra de las personas que acostumbran viajar en esa nave es el constructor poblano Carlos Hugo López Chargoy, a quien se le vincula en demasía con el también ex director del Instituto de Administración Pública. 

AGÜERA: LA OPULENCIA

 

El ex director de la facultad de Administración de la UAP parece vivir una época de auge financiero personal.

Dueño de dos universidades privadas incorporadas a la UAP -la Universidad de Oriente y el Instituto de Educación Superior-, el rector Agüera Ibáñez ha dejado de lleno las condiciones de pobreza con las cuales vivió en su natal Poza Rica, Veracruz; o las que pasó en su época de estudiante, cuando incluso fue expulsado por traición de las filas del Partido Comunista en una asamblea celebrada en el auditorio de la facultad de Derecho, tras un sospechoso viaje a Miami.

Poseedor de una lujosa vivienda en el fraccionamiento Barrios de Arboledas -de la cual dicen los vecinos que ya prepara la mudanza-, Enrique Agüera presume hoy la posesión de un rancho denominado “Hacienda Real” en la zona del Oasis, en Valsequillo. Allí fue incluso donde el pasado 14 de septiembre celebró una fiesta mexicana para homenajear a una delegación de la Universidad Complutense de Madrid que concluía una serie de cursos en la UAP.

Según cuentan diversos testigos, fueron más de 400 los invitados que pudieron celebrar al ritmo de mariachi, un conjunto norteño, un tecladista y el grupo “Ébano y Marfil”.

Los invitados a la celebración pudieron no sólo beber whisky, ron, tequila y cognac de las mejores marcas, sino también deleitarse con un buffet mexicano hecho por la misma cocinera que antes se hacía cargo del restaurante 1800; pudieron además presenciar peleas de gallos, el jaripeo en la zona ecuestre del rancho y hasta practicar juegos de azar.

A ese lugar llegaron además algunos funcionarios del gobierno estatal encabezados por el gobernador Mario Marín, quien a las 11 de la noche, a solicitud del rector que mandó traer una campana, adelantó en exclusiva para la comunidad universitaria el grito de Dolores, agregando a los vivas uno más dedicado a la autonomía universitaria.

El rancho mide más de dos hectáreas y cuenta en su haber con 16 caballos de raza, monos capuchinos, pavoreales, avestruces, un campo de mini fútbol, un salón social para por lo menos mil personas, una casa de campo, grandes áreas de esparcimiento, alberca, y como en las viejas haciendas, hasta una capilla propia.

Son los mismos funcionarios de la UAP quienes aseguran que su jefe les ha dicho que ese rancho -valuado en no menos de 15 millones de pesos- lo tiene desde hace tiempo y que por eso los lleva, para que no digan después que se hizo de la propiedad durante su rectorado. Lo único que en esa ocasión Agüera no le aclaró a sus invitados, fue que ese era hasta hace poco tiempo un pobre y desolado campus deportivo de la Universidad de Oriente, ni mucho menos les explicó de dónde habían salido los recursos para la celebración a la que los invitó.

Pero eso no es todo, versiones extraoficiales dan cuenta de que en breve llegarán desde España a este rancho otros 10 caballos más, cada uno de ellos con un valor de 40 mil dólares y por los cuales se pagará también un flete de por lo menos 50 mil dólares dentro de un avión de carga.

Las propiedades del ex estudiante de la preparatoria Calderón y de sus familiares han empezado a generar algunas dudas.

Y es que de acuerdo a una versión difundida por Internet, el jerarca universitario no sólo es dueño de tres universidades privadas (2 en Puebla y una en Veracruz), un rancho en Valsequillo, un par de casas más en la ciudad, y algunos vehículos como un Hummer 2006 -con el que gusta acudir los fines de semana a comer en los “Pollos Mazaltepec”-.

También contaría con una nueva vivienda con un costo de 22 millones de pesos en la zona de Angelópolis o en Haras; un par de casas en Casitas, Veracruz y otras en el área de Costa Verde, y un condominio junto a ese mismo mar; un condominio en el conjunto maya de Acapulco Diamante, en Guerrero; un condominio junto ala playa de Miami, Florida; dos condómino en Cancún, Quintana Roo.

También, un conjunto de 20 condominios en construcción en Playa del Carmen; un conjunto de 50 casas de interés social en venta dentro de la reserva territorial Atlixcáyotl; un edificio nuevo de 2 mil 500 metros cuadrados en un terreno de 5 hectáreas para edificar en Veracruz un campus de una de sus universidades; otro terreno de 10 mil metros cuadrados en la reserva territorial Atlixcáyotl para edificar el nuevo campus de la Universidad de Oriente; un condominio en las torres Argents de Angelópolis; terrenos en los exclusivos fraccionamientos La Vista, El Encanto y Santa Fé de la ciudad de Puebla; un motel en la Avenida las Torres a la altura de La Calera; cuatro yates de más de 30 pies cada uno; 6 motoesquís; e invernaderos en copropiedad con José González, el llamado “rey del tomate poblano”. 

Todas estas propiedades extraoficiales que según el mail que ha empezado a circular, están a nombre de su compadre, el constructor Maclovio Efrén Hernández; o de su mamá Elvira Ibáñez; de sus hermanos Víctor y Martha Agüera; de sus primos Jorge, Roberto y Juan Agüera; de sus amigos Anselmo Fuentes, Alejandro Fuentes, Rocío Villanueva y Carlos Hugo López Chargoy. 

LA BUAP: EN BANCAROTA

 

Contrario a la realidad económica de su rector, la situación financiera global de la Universidad resulta crítica y así lo reconoce, sin tapujos, el tesorero de la Benemérita, Alfonso Esparza.

La situación es tal, que de acuerdo a información recaba por Contralínea Puebla, en diversas direcciones y hasta vicerrectorías de la UAP se hace cada vez más evidente la carencia de insumos tales como el papel, la tinta de las copiadoras y más aún, el recurso económico para salir de comisiones.

-Hemos tenido que subsanar algunas cuestiones con recursos que no estaban destinados para eso. O sea, lo que se afecta principalmente es la operación, detalla el funcionario.

-Es decir se han tenido que utilizar recursos que estaban destinados a otra cosa ¿para pagar qué? 

-Para pagar básicamente la nómina, la nómina es nuestro principal gasto y preocupación.

Pero eso no es todo sobre la realidad económica de la UAP, pues con las constantes quejas y reproches mediáticos a la Federación exigiéndole más dinero para poder hacer solventes los gastos anuales, la UAP esconde su verdadera crisis financiera.

Hoy la “Benemérita” arrastra un retraso en el pago de gratificaciones por jubilación, lo que sumado a otros pagos a pensionados, nómina, aguinaldos y material de trabajo, pone los números rojos universitarios en 2 mil 300 millones de pesos.

La situación es de tal gravedad, que el tesorero de la Universidad especifica que si no se hace nada, en un plazo de seis años la UAP deberá decidir entre el pago a sus pensionados, o el pago a sus trabajadores activos.

Peor aún, en entrevista el funcionario reconoce que ese “hacer algo” equivale a tener que sentarse con los sindicatos universitarios para renegociar su contracto colectivo y quitarles parte de sus logros, como sería eliminar el retiro con sólo 25 años de trabajo, el pago de una gratificación por pensión, o el hecho de que al retirarse un trabajador tenga que seguir cobrando como pensión el mismo salario con el cual se retira. Por supuesto, el rector no quiere correr hoy el costo político.

Tan sólo durante 2006, los retrasos por pago de pensiones y jubilaciones de la BUAP llegaron a los 380 millones de pesos, una cantidad que crece de manera dramática junto con los días y ante la cual poco o nada se ha podido hacer. La Universidad, ha creado un fondo de apoyo a manera de fideicomiso, pero en él se tienen sólo 200 millones de pesos, lo que en el argot médico equivaldría a querer sanar con aspirinas un cáncer que se expande por todo el cuerpo.

LAS HISTORIAS DE TRAICION.

 

Rondan siempre sobre la reputación del rector Enrique Agüera. Son utilizadas por sus enemigos dentro del gabinete marinista para temer la posibilidad de quien dicen saber, quiere ser candidato a alcalde o hasta gobernador del estado sin importar que fuera por la vía del interinato.

Son historias que juran, bien podrían ser detalladas por personas como Rafael “el lobo” Torres Rocha, Enrique Doger, Armando Valerdi, Javier Casique y Guillermo Nares, entre otros ex funcionarios universitarios.

Se trata sin más ni más, de las historias de traición de un rector que, aseguran sus allegados, repite constantemente la siguiente frase cuando está con aquellos que pueden resultar interlocutores de sus “enemigos”: “Yo soy como un perro fiel. Estoy echado siempre al lado de mi amo cuidándolo, vigilándolo. Pero si un día me tira una patada lo muerdo, y tu no sabes los tipos de mordidas que suelo dar”.

De las historias más significativas, revela una fuente a Contralínea, está la de Enrique Doger. Corría el año 2004 y en ese entonces el ahora alcalde de Puebla preparaba su salida para irse como candidato a presidente municipal por el PRI. Quien a la postre resultaría ganador de los comicios tenía en aquel tiempo una idea, no dejar su cargo sin que antes se le permitiera imponer tres condiciones, entre ellas dejar como rector interino a Enrique Agüera.

Condiciones que fueron aceptadas por el hoy ex líder del PRI, Roberto Madrazo, pero que fueron desconocidas por el entonces candidato a gobernador Mario Marín Torres. La imposición de Enrique Agüera provocó incluso una dura pelea entre Mario Marín y Enrique Doger a pocos meses de la elección local, una fricción que hasta hoy no ha logrado sanar del todo.

Al final, Enrique Doger se salió con la suya y logró que su recomendado fuera nombrado rector interino por encima de Armando Valerdi, quien era la carta fuerte por la cual apostó no sólo Mario Marín, sino también el entonces gobernador Melquíades Morales. Para Armando Valerdi se negoció al final la secretaria general de la UAP.

Consumado el hecho, cuenta la fuente a Contralínea, y ya como alcalde de Puebla, Enrique Doger se acercó un día a Enrique Agüera para pedirle un favor:

-Tocayo, el gobernador no te quiere, acércatele y trabaja con él, le habría dicho.

El problema es que la obediencia de Enrique Agüera fue tal, que en muy poco tiempo el rector de la UAP se convertiría en un consumado marinista y tras haberse desecho de Armando Valerdi en la Secretaría General, negaría todo tipo de apoyo a su antecesor en el cargo. Con el tiempo, abunda la fuente, Enrique Doger se acercaría otra vez al rector -quien tiene en la nómina a un hermano del mandatario- para reprocharle:

-Tocayo, te dije que te acercaras al gobernador, pero no que le dieras las nalgas.

Pero para entonces poco o nada podía hacerse, la traición de Enrique Agüera a su mentor ya estaba consumada.

Publicado en: Enero 2007 / Año 1 / Número 3



Tu opinión:

Tu nombre:
E-mail

Escribe tu mensaje aquí:

Publicidad

Caricaturistas de Contralínea
De Actualidad

 

 

 

Publicidad


Humor:  

 

Avance Contralínea

En la República:  

Números atrasados
Publicidad:  




Baja California Chiapas Chihuahua Coahuila Estado de México Guanajuato
Oaxaca Sinaloa Sonora Hidalgo Michoacán NacionalTamaulipas Veracruz Zacatecas



2005 Revista Contralínea Derechos Reservados CIMCOM
Av. Juárez 88, primero piso, desp. 110 y 111. Col. Centro, México D.F.
Tels: 9149-9802 /03 /05

Sitios Recomendados:
| Oficio de Papel | Revista Fortuna | Los periodistas | Fraternidad de Reporteros de México |
Responsable del sitio: Gonzalo Monterrosa Galindo